a ti.. baby.. o lo ke eras..
Siempre he pensado que cuando algo nos está haciendo daño, el remedio es acabar con el causante de ese dolor de raíz, sin
contemplaciones. Sé que es difícil, pero también sé que cuanto más dejas que las cosas duren, más difícil se hace luego el acabar con ellas.
No quiero decir que no sufra, que con acabar con algo deje de pensar, de sentirme triste... simplemente que alejándote del fuego, poco a poco
vas sintiendo menos el calor.
Yo misma, soy la primera que voy diciendo: “Deja a ese chamo/a, es un idiota...!”, pero a la hora de la verdad, son decisiones que cuestan
mucho tomar, y creo que la principal razón es el miedo a estar sola, miedo a no tener quien te diga que te necesita, miedo a no ser especial
para nadie, miedo a no tener quien nos haga sentir seguros de nosotros mismos... El problema, es que somos nosotros los que debemos ser
capaces de sentir todo eso, sin necesidad de que una persona nos lo diga, ya que si no lo sentimos por nosotros mismos, nunca nadie nos
podrá convencer de todo lo que valemos.
Ahora soy yo la que te digo adiós, y esta vez es para siempre. Esta vez no hay vuelta atrás, y me alegro de poderlo decir. Ahora soy yo la
que no te necesita, ahora soy yo la que no tengo miedo... Lástima que haya tardado meses en darme cuenta, lástima que en ese tiempo no
hayas sabido conocerme, y lo que más me entristece de todo esto, es que ni siquiera lo has intentado...
Lástima que este adiós llegue tan tarde, pero finalmente ha llegado, y ahora más que nunca me aferraré a él cada vez que piense en ti, ya
nunca más sucederá, ha sido la última vez...
Adiós.
Dedicado a ese nadie que ciertos momentos ha llegado a ser algo.
