La vida sigue... sin rumbo
Ya hace tan solo unas horas… unas horas… sin ti,… me dejaste una herencia de lagrimas, Igualmente no sirven para nada, el vacío que tengo no se llenan con esas lagrimas. Ha sido un año muy difícil, demasiado difícil, estoy hundida en un mar de mentiras, heridas, y de sufrimiento por tantas pérdidas. Admito que nunca seré feliz, no puedo ser feliz, así no… La soledad se ha hecho fiel amiga mía, pero temo que como todo el mundo, me vuelva a engañar. Supongo que me lo merezco, pero merezco saberlo antes de irme. Dicen que con las vivencias que he vivido, deben hacerme más fuerte, pero no… soy más débil que nunca. Tan equilibrada para los demás, y tan desequilibrada para mí, a veces deseo ser otra persona para valorarme. Sé que puede ser un poco egocéntrico decir lo que me pasa, pero al menos alguien aunque sea desconocido, conozca un poco de mí, y para servir de ayuda como un ejemplo a no seguir. No sé puede vivir así, con tanto daño no, pedí a mi conciencia de que fuera feliz, y me contestó que no podía dármelo. Soy el producto final de una vida incomprendida, de un ser cruel, porque si no entiendo porque…. Porque… precisamente a mí… Supongo que sé la pregunta, aquí solo sobreviven los más fuertes, y tú no eres uno de ellos.
